Comprar un cargador para coche eléctrico sin revisar la instalación puede acabar en una elección demasiado potente, incompatible o poco práctica. La ficha técnica muestra lo que el equipo puede hacer, pero no confirma que tu vehículo, tu vivienda y tu plaza puedan aprovecharlo.
Antes de comparar modelos, reúne los datos básicos del coche y del suministro eléctrico. Después revisa el cable, la ubicación, la conectividad y las funciones que realmente necesitas. Este orden ayuda a descartar opciones y evita pagar por prestaciones que no resolverán el problema principal.
1. Comprueba la potencia máxima de carga del vehículo
El primer dato es la potencia máxima que el coche admite en corriente alterna, normalmente indicada como carga AC. No debe confundirse con la potencia de carga rápida en corriente continua, que corresponde a otro tipo de instalación.
Si el vehículo admite 7,4 kW, un cargador de 11 o 22 kW no hará que cargue más rápido. Si admite 11 kW y la instalación es trifásica, un equipo de esa potencia puede ser una combinación equilibrada. La capacidad del coche es uno de los límites que no se pueden superar comprando un cargador más potente.
También revisa el conector del vehículo y si la carga es monofásica o trifásica. Esta información debe proceder del manual o de la ficha oficial del coche.
2. Averigua si tu vivienda es monofásica o trifásica
La red eléctrica condiciona la potencia y el tipo de cargador que puede instalarse. Como orientación general, los equipos de 7,4 kW suelen asociarse a redes monofásicas, mientras que los de 11 y 22 kW suelen requerir una instalación trifásica con capacidad suficiente.
No des por hecho que una vivienda puede instalar 22 kW porque esa cifra aparezca en el catálogo. Hay que comprobar el suministro, el cuadro, la potencia disponible, los conductores y las protecciones.
Si tienes dudas, consulta también la guía «Cargador monofásico o trifásico: cuál necesita tu instalación».
3. Calcula la potencia que puede dedicarse al cargador
La potencia contratada se reparte entre todos los consumos de la vivienda. Mientras el coche carga, pueden estar funcionando la calefacción, la cocina, el termo, la bomba de calor u otros equipos.
Por este motivo, no basta con conocer la potencia máxima del cargador. El instalador debe valorar la demanda simultánea y decidir si la carga se limita a una intensidad concreta o si conviene utilizar gestión dinámica para adaptar el consumo.
La gestión dinámica puede ayudar a aprovechar mejor la potencia disponible, pero no aumenta la capacidad física de la instalación. Si el suministro es insuficiente para el uso previsto, habrá que ajustar la carga, ampliar la potencia o revisar el proyecto.
4. Revisa el recorrido desde el cuadro hasta la plaza
La distancia entre el cuadro eléctrico y el cargador influye en el cableado, la caída de tensión, las protecciones y el coste de montaje. En una vivienda unifamiliar el recorrido suele ser más sencillo; en un garaje comunitario puede atravesar zonas comunes y requerir canalizaciones.
Antes de comprar, identifica dónde está el cuadro, dónde se aparca el vehículo y por qué recorrido debería pasar la línea. Una plaza alejada puede necesitar una solución diferente a la de un cargador instalado junto al cuadro.
No improvises una conexión desde un enchufe existente sin confirmar que el circuito está preparado para una carga continua. El punto de recarga debe diseñarse para el uso previsto.
5. Elige entre cable integrado y toma Type 2
El cable integrado es cómodo cuando se utiliza siempre el mismo vehículo y la plaza es privada. El cable permanece junto al cargador y permite iniciar la carga rápidamente.
La toma Type 2 ofrece más flexibilidad. Permite utilizar un cable independiente, cambiar su longitud y guardarlo cuando no se utiliza. Puede ser más interesante en una plaza compartida, con varios vehículos o cuando se prevén cambios futuros.
Si escoges una toma Type 2, comprueba si necesitas un cable monofásico o trifásico y qué longitud facilita el aparcamiento. Puedes consultar el cable Type 2 monofásico de 7,5 metros de Raedian y el cable Type 2 trifásico de 7,5 metros.
6. Decide si necesitas WiFi, 4G, RFID u OCPP
La conectividad depende del entorno y de la gestión que quieras realizar. WiFi puede ser suficiente si el cargador está cerca del router. 4G o eSIM puede ser más práctico en una plaza sin cobertura WiFi estable. RFID tiene sentido cuando deben identificarse varios usuarios y OCPP cuando el equipo se integrará en una plataforma profesional.
Para una vivienda de uso sencillo, no es necesario comprar todas las funciones. En cambio, una comunidad, un negocio o una instalación con varios cargadores necesita revisar cómo se controlan los accesos, los consumos y las sesiones.
Puedes ampliar este criterio en la guía «WiFi, 4G, RFID y OCPP en un cargador eléctrico».
7. Comprueba si quieres aprovechar energía solar
Si la vivienda tiene placas solares, revisa si el cargador puede gestionar excedentes o adaptar la intensidad a la producción. La potencia nominal del cargador no indica por sí sola que sea compatible con carga solar.
También hay que considerar el consumo simultáneo de la vivienda. Una función de balance de carga puede ser tan importante como la potencia máxima, porque evita que el cargador utilice toda la energía disponible mientras otros equipos están funcionando.
La compatibilidad debe comprobarse con el inversor y con el sistema de gestión energética de la instalación. No todos los cargadores solares trabajan de la misma forma.
8. Revisa el lugar de instalación
Comprueba si el equipo se colocará en interior o exterior, si estará expuesto a lluvia, polvo, golpes o temperaturas extremas y si existe espacio suficiente para conectar y guardar el cable.
Los índices IP e IK pueden orientar sobre la protección frente a agua, polvo e impactos, pero no sustituyen una ubicación correctamente elegida. También hay que evitar que el cable quede en zonas de paso o pueda ser pisado por vehículos.
En una plaza comunitaria, valora además la iluminación, el acceso al cuadro, la posibilidad de fijar el cargador y las normas de la instalación.
9. Comprueba qué incluye realmente el producto
Antes de confirmar el pedido, revisa si el cargador incluye:
- Cable integrado o toma Type 2.
- Protecciones o elementos que deban instalarse aparte.
- Soporte para el cable.
- Tarjetas RFID.
- Conectividad 4G o eSIM y su servicio asociado.
- Aplicación compatible.
- Manual de instalación y configuración.
- Accesorios de montaje.
En la categoría de estaciones de carga para vehículos eléctricos puedes comparar cargadores Raedian NEO, FTE WB3 y accesorios. Por ejemplo, el Raedian NEO de 7 kW con WiFi y cable de 5 metros y la versión NEO de 7 kW con 4G/eSIM responden a necesidades de conectividad diferentes.
10. Confirma la instalación antes de comprar
El último paso no debe ser elegir el producto, sino confirmar que la solución completa es viable. Un profesional debe revisar el cuadro, la línea, la puesta a tierra, las protecciones, la potencia disponible y el recorrido hasta la plaza.
Si la instalación es comunitaria, también conviene confirmar el recorrido autorizado y la forma de medir o repartir el consumo. Si hay placas solares o varios puntos de carga, la revisión debe incluir la gestión de potencia y la posible ampliación futura.
Checklist rápido antes de hacer el pedido
La compra correcta empieza por la instalación
Antes de comparar precios, confirma los límites del coche, de la vivienda y de la plaza. Después decide qué potencia, cable y conectividad encajan con el uso real.
Un cargador de 7,4 kW puede ser una solución excelente si la vivienda es monofásica y la carga se realiza durante la noche. Una instalación trifásica puede justificar 11 o 22 kW, pero solo cuando el vehículo y el suministro pueden aprovecharlos. Del mismo modo, WiFi, 4G, RFID y OCPP deben elegirse por una necesidad concreta.
Si quieres revisar modelos disponibles después de completar este checklist, consulta la categoría de cargadores eléctricos de TDTProfesional.
Para continuar, puedes consultar: cargador monofasico o trifasico | WiFi, 4G, RFID y OCPP.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo comprobar primero al comprar un cargador?
La potencia máxima de carga AC del vehículo y el tipo de instalación eléctrica de la vivienda. Estos dos datos descartan muchas opciones incompatibles.
¿Puedo comprar primero el cargador y decidir después cómo instalarlo?
Es más seguro hacer la revisión al contrario. Primero hay que confirmar la red, la potencia disponible, el recorrido y las protecciones; después se elige el modelo.
¿Necesito un cargador de 22 kW para cargar rápido?
No necesariamente. Solo aporta una ventaja si el vehículo admite esa potencia, la instalación es compatible y el tiempo de aparcamiento justifica el coste y la exigencia adicional.
¿Qué función es más importante: WiFi, RFID u OCPP?
Depende del uso. WiFi facilita el control remoto, RFID gestiona el acceso y OCPP permite integrar el equipo en una plataforma. Ninguna es imprescindible para todos los hogares.
¿Quién debe confirmar que el cargador se puede instalar?
Un instalador cualificado debe revisar el suministro, el cuadro, el cableado, las protecciones y el recorrido hasta la plaza antes del montaje.